Carta de los presidentes

Dr. Miguel Zabalza
AIDU
Universidade de Santiago de Compostela
Dr. Felipe Trillo
AIDU
Universidade de Santiago de Compostela

Tras un cuarto de siglo recorriendo países y universidades, la Asociación Iberoamericana de Docencia Universitaria (AIDU) convoca su XIV CIDU en Santiago de Compostela, la misma ciudad donde nuestros congresos se iniciaron en 1999. Pretendemos con ello cerrar el primer círculo de aquella apuesta por situar en la agenda pública la problemática específica de la docencia en la universidad, cuestión habitualmente relegada a un segundo plano en las políticas de Educación Superior.

Afortunadamente, muchas cosas han cambiado en estos 26 años. Llegó la Declaración de Bolonia, se generaron nuevos planes de estudio, nos las vimos y deseamos con las competencias, se expandieron las políticas de calidad y de acreditación, se multiplicaron los cursos de formación docente y se comenzó a valorar la capacidad creativa e innovadora de los docentes. Por si eso fuera poco, nos sorprendió la pandemia y sin apenas tiempo para recuperarnos, ha llegado la IA y, otra vez, todo ha entrado en crisis. Con todo y salvo excepciones meritorias, la docencia sigue ocupando posiciones marginales en las prioridades académicas más interesadas por la investigación, la financiación, la transferencia de conocimientos.

En ese contexto general se han ido sucediendo nuestros congresos (y otros muchos promovidos por otras asociaciones y colectivos), abordando en cada uno de ellos temáticas clásicas o emergentes vinculadas a la enseñanza y el aprendizaje en Educación Superior. Y lo mismo pretendemos hacer en esta nueva convocatoria del 2026. La temática a abordar tiene mucho que ver con la particular sensibilidad que el tránsito por la pandemia y sus secuelas han hecho crecer en nuestras instituciones: el valor de la salud y la importancia sustancial del bienestar individual y colectivo.

Sobre esa problemática básica versará nuestro XIV CIDU: La Universidad como ecosistema saludable: el desafío del Bienestar. Los datos existentes sobre salud física y mental de docentes y estudiantes son preocupantes. El  estrés, la ansiedad, el sentimiento de soledad, la pérdida de motivación, el  desapego o el deseo de jubilarse cuanto antes son síntomas evidentes de que quienes lo padecen no se sienten bien, no están disfrutando de su trabajo, no sienten que ellos mismos estén desarrollándose como personas y/o profesionales. Al final, todo (enseñar o aprender) se hace más pesado, más costoso, menos apetecible.

Esas situaciones que afectan a personas concretas, profesores y estudiantes, podemos atribuirlas, sin más, a las circunstancias personales de quien las padece, pero ésa es la respuesta fácil e incorrecta. También las universidades han de plantearse en qué medida sus dinámicas, sus exigencias, sus condiciones, sus coreografías institucionales  están en el origen de esos problemas. De ahí que nos debamos preguntar si nuestras instituciones constituyen ecosistemas saludables o, por el contrario, resultan insalubres.  Y, en todo caso, no podemos dejar de preguntarnos qué se podría hacer para que las universidades pusieran en marcha mecanismos y propiciaran dinámicas institucionales favorecedoras del cuidado y el bienestar de todos sus miembros.

Como viene siendo nuestro estilo en cada nuevo CIDU, la cita en Santiago se convertirá en un nuevo encuentro de la gran familia AIDU. Esta vez, con mayor motivo, pues pretendemos tener con nosotros a todos los colegas que han ido presidiendo los sucesivos congresos realizados durante estos años. Todos y cada uno de ellos y ellas pusieron lo mejor de ellos mismos en la convocatoria que les tocó liderar y justo es que, ahora que pretendemos cerrar este primer círculo, estén aquí con nosotros celebrándolo y haciendo sus aportaciones.

Y poco más queda por añadir, salvo decir que, además de todo lo dicho, nuestra ciudad, Santiago de Compostela será otra gran protagonista del evento. Para quienes no la conozcan, será un descubrimiento inolvidable; para quienes ya la conocen volverá a ser la ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad, culta y amigable que les recibirá una vez más en sus rúas, sus cafeterías y restaurantes, con su gente (ahora con muchos turista y peregrinos) y, si lo desean, con su catedral y su visión religiosa del camino y la vida.

Aquí les esperamos con sus aportaciones y experiencias, nos conoceremos si aún no nos conocemos, nos reencontraremos si ya nos conocemos y tanto en un caso como en el otro, haremos todo lo que esté en nuestra mano para que se sientan bien y regresen de Santiago satisfechos y con ganas de volver.

Hasta el XIV CIDU en Santiago de Compostela.

Un gran abrazo,

Miguel Zabalza y Felipe Trillo.